San Valentín ¿Alegría o Tristeza?



Estoy en mi fase de sueño REM. Estaba plácidamente soñando, que estaba en la playa. Recordando viejos momentos, cuando estaba con alguien. Viendo como las olas tocaban sus piecitos. Y ella gritando de emoción, por lo frio del agua, y como llegaba hasta sus rodillas las olas del mar. Viendo al unísono, que el mar es interminable, y como viejos exploradores tuvieron la valentía de ir a explorar el mundo. No dejándose llevar por viejas explicaciones, dadas por los ancestros de los pueblos.

Ella se encontraba feliz, cuando sus pies tocaban la arena negra, que caracteriza las playas de Guatemala. Estaba feliz. Estaba emocionada. Era uno de los momentos que no olvidaré, y aun no olvido. Pero… ya pasó mucho tiempo. Pero a pesar de ello, aún lo sigo recordando. También yo era feliz, porque ella estaba feliz. Porque son de los pocos momentos, que no puede comprar una tarjeta de crédito o el dinero.

Pero el hambre nos invade en ese momento. El hambre, llega a tocarnos nuestros estómagos, como si supiese que ya es hora de los sagrados alimentos.  Decidimos ir a buscar que lugar nos proveía de un suculento caldo de mariscos y de una bebida fría, para refrescarnos del calor. pero mientras llegábamos a ese destino. No nos percatamos que andábamos sin zapatos para la arena, y al tocar la arena caliente, nuestros pies se quemaban. Y tenia que caminar de puntillas, hasta llegar a la sombra. Era un tramo muy corto, de aproximadamente 10 o 15 metros, pero para nosotros era una eternidad. Era como cruzar el desierto. Porque el calor que emanaba la arena, era tan fuerte, y nos podría provocar quemaduras de primer o segundo grado. Pero no nos importó, porque lo que queríamos… era divertirnos y pasar un fin de semana divertido. Salir de la rutina. No caer en la monotonía del trabajo.

Cruzamos ese pequeño tramo, pero fue el mas sufrido de todos. Nuestros pies no aguantaban el calor. gritábamos al dar cada paso. Gritábamos a cada rato, hasta la gente se nos quedaba viendo, diciendo ¿Estos locos, por qué gritan? Pero a nosotros no nos importaba lo que decían. Nos importaba disfrutar el momento. Disfrutar ese momento de gracia y diversión.

A lo lejos oigo que algo suena. Creí que era una sirena de alguna ambulancia o alarma por algo malo que estaba pasando. Detuve mi paso. Y eleve mis orejas, como lo hace el búho al cazar su presa. La sirena no dejar de sonar, nuevamente detuve mi paso, pero no hallo de donde proviene ese sonido hirsuto.

Ella me pregunta ¿Qué pasa? ¿Por qué detienes tu paso? ¿Acaso oyes algo malo? ¿Algo malo va pasar?

Agudizo mis demás sentidos, pero no hallo la fuente del tal desagradable tono. Y continuo mi paso… pero…

Nuevamente el sonido se hace mas estridente para mis oídos, que me tumba al suelo, y con mis manos cubro mis orejas, para que ese sonido no destroce mis tímpanos. Y tumbado en el suelo, giro de un lado a otro, para que me deje en paz. Pero el movimiento es en vano. Porque el sonido se incrementa más, los decibeles se hacen mas fuertes. Y mis oídos no soportan tal insulto.

A lo lejos, le oigo decir. ¿Qué te pasa? ¿Qué sucede? ¿Por qué estás haciendo esos movimientos?

Luego de un momento… el sonido cambia. De un sonido arrasador a un sonido dulce. Como si un ángel me estuviese llamando. Y mi visión cambia, se ve borroso. No distingo donde estoy. Quito mis manos de mis orejas. y con la poca visibilidad que tengo, me lavo la cara, y cuando abro los ojos. Veo que estoy en mi cama. Y el sonido atronador, era mi alarma.

Veo la hora, y al distinguir bien los dígitos, observo que ya ¡es tarde!

Busco mis cosas, busco mi ropa. Prendo la regadera, y me ducho en menos de 5 minutos. Salgo presuroso hacia mi trabajo, porque si no lo hago, encontraré tráfico.

Y efectivamente había tráfico… mientras me encontraba en la interminable cola de vehículos, busque mi estación de radio favorita, que siempre escucho todas las mañanas, para ir al trabajo. Es un programa irreverente y vulgar a la vez. Los locutores dando los saludos de buenos días, y dando la bienvenida a otro programa más. E inician las carcajadas, las sátiras, los mensajes en doble sentido. Los chascarrillos, las llamadas irreverentes, el bullying hacia la persona que antecedió la llamada. El lector se preguntará ¿Qué estación se referirá?

Mientras transcurría mi recorrido para ir al trabajo. Inician los anuncios comerciales, haciendo mención hacia uno de los días del año, donde se habla de la amistad y del cariño. De los regalos, de los presentes, entre otras cosas. Al oír todo eso… vi muchos anuncios donde mencionaba la adquisición de productos comestibles, para celebrar ese día tan esperado.

Corazones por todos lados. Chocolates. Lugares donde ir a comer, donde celebrar. Venta de rosas por todos lados. Globos con forma de corazón. Entre otras cosas. Todo con fin de celebrar la mencionada fecha. Y así seguía todo el trayecto, hasta llegar a mi lugar de trabajo.

Mucho se ha hablado del día de la amistad. Y muchos lo ven como algo comercial. Y no como algo especial. Muchos lo ven como un día para ligar, y no para enamorar. En fin… hay varios puntos de vista.

Una vez en el parqueo del hospital, me dirijo hacia mi área de trabajo. Mientras camino, veo que todos los demás, llevan obsequios de diferentes colores, tamaños y una gran variedad de presentaciones.

Una vez adentro del hospital. Todos corriendo para llegar temprano a su puesto. Pero todos con un obsequio en la mano. 

Dirijo mis pasos hacia el intensivo donde dejo siempre mi bata. Y veo que allí también esta adornado con globos de color rojo y rosado, con cartulinas con forma de corazón, celebrando el día de la amistad. Mientras afuera se encontraban los familiares, esperando noticias de los pacientes, y esos momentos para ellos, eran trágicos, eran momentos terribles, sin poder estar al lado de su familiar. Se oía a lo lejos, que estaban rezando por la salud y por la mejoría de su familiar, que se encontraba en esa sala. Sin saber que podrá pasar.   

Al salir de allí, dirigiendo mis pasos hacia el salón de clases. Mientras lo hacía, de forma inesperada dirigí mi mirada hacia sala de operaciones, donde veía que ingresaban a pacientes, para realizar procedimientos quirúrgicos. Y los familiares se encontraban allí tensos, preocupados, con los ojos tristes. Preocupados, porque un ser querido entrará a ese mundo, donde solo el creador sabrá si todo saldrá bien. Mientras enfermería los dirige hacia adentro, los familiares, rezando plegarias hacia el creador, para que todo salga bien.

Transcurrido un par de horas.

El grupo tanto de intensivo como el grupo de residentes, deciden celebrar el día del amor y de la amistad, con comida y el clásico e interminable intercambio de regalos.

Pero… ¿Solo de comida e intercambio de regalos son suficientes para este día?

El lector aquí sentado, quería escribir algunas palabras, para expresarles a sus compañeros, que estas fechas, no solo de comida y bebida se vive. Si no también, de palabras… pero no todos aprecian el arte de escribir. Según experiencias pasadas, cuando se escribía una historia corta, una oda o algún mensaje por cualquier evento, el escribano estaba feliz por expresar sus sentimientos, pero el público, no aprecia ese mensaje, y ni siquiera entienden de que se habla. Únicamente elogian el momento, sin saber a quien o que se refería el escritor. Pero ese no es el tema principal.

Posterior a realizar el evento tan esperado. Luego comer y beber. Luego del intercambio de regalos, y que todos ya sabíamos que regalo esperar. Y luego de tomarse la foto, para posteriormente subirla a sus redes sociales. Luego de publicar y hacer mención de sus compañeros, amigos y lugares favoritos. Todos luego de comer… se quedan viendo el teléfono, para ver que dicen sus demás amistades, para ver quien obtiene mas corazoncitos, para ver quien obtiene más comentarios, es una practica que ha convertido más común. Las nuevas generaciones, no aprecian el momento de estar con la persona que tiene enfrente, mas bien… prefieren publicar y ver quien es mas popular. Pero también ese no es el tema principal.

Transcurrido horas, y llegado la tarde, donde uno puedo ver y vislumbrar el ocaso. Donde el astro sol, nos esta diciendo, que la luna esta por llegar. Donde la luna alumbrará nuestro caminar de noche. Donde la luna, compañera del sol, y que nunca están juntos, pero siempre se quieren, y lo demuestran y hacen el amor cada cierto tiempo, y cuando eso sucede, todos quedamos asombrados, dando a entender que el amor no tiene límites. Pero los mortales y simplistas le llaman eclipse.

Al llegar el ocaso, nuestro día ya transcurrió con muchas penas, dolencias, alegrías, frustraciones, lagrimas derramadas, plegarias realizadas hacia nuestro creador por un familiar que va a sala de operaciones, por un familiar que ingresa por problemas pulmonares, problemas cardiacos, problemas urinarios y demás patologías y/o complicaciones de las mismas.

Mientras unos celebran ese día con licor, cerveza, fiestas, salidas con la persona amada, o una llamada porque se encuentra a miles de kilómetros de aquí o una cena especial. Y otros demostrando su amor de otra forma, según la creatividad, o la perspicacia para convencer a alguien para realizar alguna fechoría. En fin… muchas cosas que mencionar.

Mientras ellos celebran, otros lloran.
Mientras ellos festejan, otros lamentan.
Mientras ellos disfrutan, otros derraman lagrimas
Mientras ellos se encuentran bailando, otros se encuentran orando
Mientras ellos bailan, otros están ayudando a una familiar a moverse de la cama
Mientras ellos beben, otros se encuentran alimentando a sus familiares
Mientras ellos vomitan de tanto beber, otros se preocupan porque no quiere comer.

Al llegar la noche. Y el sol nos abandono por hoy. Miles de historias se cuentan…

Muchos familiares se encuentran fuera de la sala de operaciones esperando la persona amada, con la ansiedad que carga sobre sus hombros, por no saber como esta el procedimiento, observan el reloj, hacen cuentan y se dicen a ellos mismos, ya se tardaron, espero que no se haya complicado el procedimiento. Otros están rezando plegarias, porque el procedimiento que se está realizando, decidirá el tratamiento mas adelante. Otros… preocupados, porque no hay noticias sobre su familiar. ¿Qué habrá pasado? ¿Por qué se están tardando demasiado? ¿Tuvo alguna complicación? ¡Dios ayúdame, dame fuerza! ¡Dios, que mi familiar este bien! ¡Que todo salga bien!

Mientras tanto, en el área de intensivo, todos los familiares se encuentran fuera del mismo, esperando a los médicos, para que les den la noticia tan anhelada, que su familiar este mejorando, o que les digan, que se trasladara a otra sala, porque la fase critica ya resolvió. Pero otros… esperando noticias, porque durante la madrugada la enfermedad progreso y cayo a ventilación mecánica, y ellos esperan que todo este yendo bien, y que hayan encontrado la causa de la descompensación.

Otros lamentan el fallecimiento, de un familiar. Lloran amargamente, son ríos de lagrimas inconsolables. Son gritos de frustración. Se oyen gritos de lamentaciones por los pasillos del nosocomio. Todos abrazándose, llorando entre ellos. Y dándose palabras de aliento. Y otros no pueden ni hablar, por el llanto que inunda sus ojos. Por la congoja que abraza su corazón. Ese momento que ellos nunca habían esperado, sucedió. Y por eso no haya como consolarse. Y uno de ellos, trata de ser fuerte. Trata de contener las lágrimas, únicamente se observa que tiene los ojos rojos, tragando el sabor amargo de la muerte. No queriendo demostrar sus sentimientos, pero todos a su alrededor llorando inconsolablemente, y por tanto… su alma no resiste ese sentimiento, y también llora.

Mientras en la emergencia, otros lamentándose, del por qué no consultaron a tiempo, por que no dieron importancia a ciertos síntomas que presentaban. Pacientes, diciendo que no era tan complicado lo que estaba cursando, pero al obtener los estudios analíticos, como de imagen, se confirma lo esperando. La patología es muy severa, por lo cual tiene que internarse, para realizar mas estudios confirmatorios, y dar un diagnostico certero, para luego dar el tratamiento adecuado.

Mientras ellos esperan. Alguien se encontraba en casa bien de salud, y de forma súbita, pierde la conciencia, y cae al suelo. Lo llevan de emergencia, y al ser evaluado y realizando estudios de imagen, observan que su patología es muy avanzada y complicada, que debe ser internado en cuidados intensivo, porque el pronostico es reservado. Mientras los médicos estaban explicando la situación, el paciente inicia con déficit respiratorio, por lo cual de forma inmediata inician manejo avanzado de la vía aérea… mientras ellos hacia eso, el monitor demuestra asistolia, y el paciente presenta paro cardiorrespiratorio, dando maniobras por 20 minutos, pero no presenta retorno de la circulación espontanea. Se declara fallecido.

El llanto, los gritos, la agonía, la tristeza, la frustración y demás sentimientos negativos se oyen por los pasillos del nosocomio. Que triste historia, de alguien que se encontraba bien, según lo referido, ahora se encuentra en los brazos del creador.

Además… en encamamiento por la mañana, alguien que está esperando autorización para realizar procedimiento cardiaco, para realizarle by pass coronario, de forma súbita, presenta hemiparesia derecha, con falla ventilatoria tipo 1. Con alteración del Glasgow, y, por tanto, cae en ventilación mecánica. Se realizo tomografía evidenciando evento isquémico cerebral extenso, con mal pronóstico. Con uso de aminas vasoactivas. Y durante la noche… fallece… nuevamente los llantos y gritos se oyen por el nosocomio.

Y así transcurre el día, noticias malas, noticias buenas. Noticias peores. Perdidas familiares; familiares que quedan ingresados; familiares que se encuentran en sala de operaciones y aun no salen. Familiares que están esperando entrar a sala de operaciones. Familiares esperando resultados, para confirmar diagnóstico; familiares molestos, porque no se les atiende rápido, familiares porque no encuentran la atención deseada, familiares molestos porque no encuentran ayuda para aliviar sus penas. Pacientes delicados, pacientes con diagnostico incierto, pacientes complicados por múltiples comorbilidades, pacientes que están a un paso de ser trasladados a cuidados intensivos, pacientes que están a punto de dar de alta.

Mientras unos ríen, otros lloran. Mientras unos gritan de felicidad, otros gritan de dolor. Mientras unos suspiran por un regalo sorpresa, otros suspiran porque se harán mas estudios para confirmar diagnóstico.

Y alguien afuera de la emergencia, diciendo en voz alta. La luna alumbra mi oscuridad, mientras deambulo por estas calles lúgubres, esperando el alba, para recibir buenas nuevas. Sin perder esperanza alguna, poniendo mi fe en el creador, con las fuerzas para salir adelante, según mi diagnóstico, porque Dios nunca me abandona… en este día del cariño y de la amistad.



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