Electivo


Érase una vez, un día soleado como cualquiera, de un mes especial, y, además, un año especial, como no olvidar esos días (suspiros…)
Me levante como todos los días apresurado, haciendo las cosas rápidas. Eran los últimos días de la rotación del centro de salud, pero tenía algo pendiente… tenía que ver donde hacia mi rotación de electivo en los siguientes 2 meses, no sabía dónde, ni como, ni con quien hacerlo. Estaba tan asustado y estresado, porque ya solo quedaban 2 días para buscar lugar y asesor para realizar dicha rotación. Estuve averiguando donde lo puedo hacer, hable con muchos cardiólogos, (de hecho, fueron 2), quienes me rechazaron, por ser un simple externo. No sabía qué hacer, las horas pasaban y llegaba el día 1 del mes, el cual iniciaba esa rotación, y yo sin donde realizarlo. Estuve averiguando donde lo podría hacer, estuve buscando otros cardiólogos, (por cierto, me gusta mucho la cardiología, aunque no me crean) de todos los lugares a donde iba, ya habían aceptado a compañeros míos, que se pusieron más pilas que yo… siendo un 30 del mes, opte por ir y arriesgarme y jugar todo lo que tenía, para ir hablar con mi última esperanza ese día, otro cardiólogo, que quedaba frente al Hospital Nacional, conocido y reconocido cardiólogo de Quetzaltenango, egresado del HGSJDD, siendo jefe de residentes.
Recuerdo muy bien ese día, me levante a 6 de la mañana como de costumbre, desayune cereal con leche, como lo hacía desde hace mucho tiempo. Me cepille, me bañe, y me vestí, recuerdo muy bien cómo iba vestido, use una playera negra, de una con el logo de metállica, (una de mis bandas favoritas de heavey metal), use unos jeans azul, con la cintura hasta abajo, calcetines blancos. Decide utilizar mis chapulines (se le conoce al tipo de calzado creado por all star converse), que utilizan ciertos jugadores de basket ball (para serte sincero, no se me el nombre de ningún jugador), y para variar, utilice el de color negro con blanco, el cual, trae doble correa, una blanca y una roja, y realizando mi estilo único con cada uno de ellos, y además decide ir con una gorra (visera que se conoce en otros lugares) de nirvana (otro grupo de grunge que me gusta bastante). Siendo las 9 de la mañana, decidí ponerle los pantalones en su lugar, y me dije; tienes que ir a preguntar si te aceptan como electivo, ya que no tienes otra oportunidad.
Salí de mi cuarto, que quedaba a 1 cuadra arriba de un redondel, a la par de un resturante de comida rapida, frente a un hotel, el cual no recuerdo el nombre, y a la par de una farmacia, que cuando muy llegue a vivir allí, era un terreno baldío. Bueno, Salí caminando jorobado como siempre, con los dientes chuecos, amarillos, feos como mi persona, asustado, tembloroso, analizando y pensado que decir, y se me cruzaban muchas cosas por mi loca y estúpida cabeza, el cual en ese momento estaba trabajando más de lo normal, mi corazón estaba latiendo muy rápido, estaba taquicardico, mis manos me sudaban, mi boca seca, no podía hablar, ni decir buenos días, el lugar quedaba a 3 cuadras de donde yo vivía, tenía que cruzar el hospital para llegar a ese centro. Pase la pasarela (en teoría), busque el lugar, donde hay muchas clínicas médicas. Más de neurología, por supuesto. Cruce la puerta principal, me puse más tenso, más nervioso, mis manos, pies y frente estaban sudando, mi corazón mas taquicardico, no hallaba donde ir, pregunte tartamudeando a una secretaria que donde se encuentra la clínica del cardiólogo, a quien iba a presentarme ese día.
Una vez dentro de las clínicas, giré 180 grados, y vi a mucha gente, de diferentes edades, tanto hombres como mujeres, niños y adultos, jóvenes y viejos, vi pacientes de diferentes hospitales, y vi a un paciente sentado en las bancas de la clínica, pero vi a una joven estudiante de medicina, que no le puse importancia, y pase saludando agitando la mano, como diciendo hola, y ella tan amable me correspondió. Subí por las gradas, llegue al 2do nivel, gire a la derecha, y entre por la primera puerta que encontré a mano izquierda, y vi a la secretaria, tan amable por cierto, y salude y dije que era estudiante de medicina y estaba buscando un lugar para realizar mi rotación de electivo por 2 meses, me dijo, espere le preguntare al Dr. y le aviso, salió y entro a la clínica del doctor, cuando entro y no salía me torne más tenso y taquicardico, y me dijo espere unos 10 minutos en la sala de espera, porque ahorita está ocupado con un paciente, y lo atenderá en 15 minutos aproximadamente.   Esos quince minutos fueron eternos, sentí que el tiempo no pasaba, para entretenerme, saque mi celular, uno viejo (que tu no conocerás, por lo adelantado de la tecnología), era un frijolito, no recuerdo el nombre del celular, pero lo único que hacía era llamar, recibir llamadas, mensajes y juegos. Busqué en el menú, me dirigí a la opción de juegos, y empecé a jugar el juego de la culebra, están tan nervioso que perdí muchas veces, y que no avanzaba de pantalla. Al fin, salió la secretaria y me dijo, fíjese que el Dr. no lo puede atender ahorita, ya que tiene muchas consultas y además tiene que realizar varios procedimientos, y que por tanto si puede venir por la tarde, de 3 en adelante, lo atenderá y le dará una respuesta a su petición. Cuando me dijo eso, sentí que la tierra me tragaba, no sabía qué hacer, me puse a pensar, capaz que no me aceptaría, me puse a pensar, ahora que hago, a donde voy a ir, me dije; por burro, estúpido y dejado, lo haces a última hora, bueno, Salí, baje por gradas, pensativo, meditabundo, cabizbajo, absorto en mis pensamientos. Al finalizar las gradas, levante la cabeza y gire hacia la derecha, y cuando vi a la joven estudiante de medicina, y me dio curiosidad, y de forma espontánea me dirige hacia ella y la saludé, y ella toda asustada me dijo hola, se notaba que era educada, porque se puso de pie cuando pase a saludarla. Recuerdo muy bien como estaba vestida, estaba de blanco (como todo externo, es un chiste, creo que de mal gusto). En realidad, iba vestida así, de cabeza a los pies. Una persona delgada, pelirroja, con una tez blanca, con unas manchas en su rostro (que ella llama pecas), el pelo alborotado, por el estrés que se encontraba, con una cola negra, y su cola de caballo, el pelo lacio y largo. Unos ojos de color café claro, algo como color miel, que se miraba bien a través de los anteojos que llevaba puesto, los cuales era blancos y transparentes, con aros de color negro.  La nariz pequeña, con nariz de botón. La boca pequeña, con unos labios rosados, resecos por el calor que hacía, se notaba bien, porque se remojaba los labios muy seguido. Cuando se ríe, tiene camanance de ambos lados, de predominio izquierdo, los dientes blancos y algo torcidos, la lengua roja, obvio. El cuello largo, y corto a la vez. Con una blusa blanca, porque se veía el cuello, una filipina blanca, clásico de todo estudiante de medicina, bueno, no era tan blanca, estaba percudida. Y tenía partes amarillas. Con ese calor, no entiendo como tenia puesto un suéter blanco, el cual se lo arremangaba a cada rato, de ambos lados, el suéter corto, le llegaba a la cintura, con zipper del mismo color, creo que el cierre ya no funcionaba.  Un pantalón blanco, que gustó por tener las ruedas de pata de elefante, que se conocía en ese momento, los cuales estaban al nivel del suelo. ¿Y el calzado? Déjame contarte, que tenía unos zapatos blancos, literalmente zapatos, y creo que tiene hallox valgus del pie derecho, o fue mi mala percepción, creo que fue eso. Los zapatos se veían gastados, usados, como viejos, pero bonitos. Además, tenía una maleta, como mariconera, pero atravesado, que estaba del hombro derecho y llegaba a la cintura, pequeña, de 15 x 15 cms, de color negro, creo que lo utiliza para guardar sus cosas que utiliza dentro del hospital. ¡Ah! ¡Se me iba por alto, tenía un reloj digital negro, en el brazo izquierdo, me dio curiosidad, ya que las mujeres siempre utilizan el reloj en la mano derecha, creo que ella es algo machorra! ¡Oh Dios! Dime, como se portó en ese momento. ¡Siendo sincero, inicie a entablar una conversación, preguntándole, que hacía en el hospital, y me dijo que llevaba paciente para realizarle ecocardiograma, ya que estaba rotando por medicina interna, y se agarró la cabeza con las dos manos, alborotándose más el cabello, y dijo de forma natural y expresiva, no me gusta la medicina interna! Le dije animó. Le pregunte como iba en el estudio de tan maravillosa rama de la medicina, madre de toda medicina, y me dijo, que más o menos. Por ser la primera vez que le hablé, me atreví a darle algunos tips, de cómo iba a venir el examen. Ella puso atención, giro la cabeza, hizo una sonrisa de extremo a extremo, y creo que me creyó. ¡Bueno!, hice mi obra del día. Por ser tarde, y tenía otros asuntos que hacer, me despedí de beso de mejilla, ella me correspondió y salí de ese recinto, para continuar con mis actividades del día.
Almorcé y por la tarde, fui nuevamente con el cardiólogo, llegue a la hora citada, estaba aturdido, me presente, expuse que quería, y me dijo, “tengo otros 3 electivos y si te acepto, serán 4, y es mucho para mí, cuando me dijo eso me partió el alma, y dije trágame tierra… hizo una pausa de 5 segundos… luego dijo, pero hare una excepción, te aceptare como electivo y te veré el 1 del mes, para iniciar como tal, y conocerás a tus compañeros...

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